Hijo de emigrantes catalanes, este francés con aspecto de Harpo Marx defendió la camiseta de cuatro equipos en sus 15 años como jugador. Debutó como entrenador en 1989 en la segunda división. Fue llamado de urgencia para sustituir a Jacques Santini al frente de la Selección Francesa absoluta después de la Eurocopa de 2004, consiguiendo el subcampeonato mundial en Alemania 2006. Sus extravagantes métodos y sus formas un tanto arrogantes le han valido la enemistad de muchos jugadores pero también de la lealtad de la vieja guardia.