Sin sus jugadores más emblemáticos por historia, Pavel Nedved, y por calidad futbolística, Tomas Rosicky, la República Checa afronta en esta Eurocopa un proceso de remodelación y renovación muy importante.
Ese proceso se comenzó a ver ayer con la designación de los dos nuevos capitanes del equipo. Con el juventino Nedved retirado, esa responsabilidad estaba destinada al centrocampista del Arsenal, pero una lesión ha trasladado el peso del equipo al portero Petr Cech, uno de los mejores especialistas bajo palos del planeta.
Pero no será el único, también asumirá esa responsabilidad el nuevo fichaje del Atlético de Madrid, Tomas Ujfalusi. Juntos, tratarán de arengar a sus compañeros en un torneo en el que Karel Brückner confía, como mínimo, "llegar a cuartos de final". Para ello, deberán imponerse en un grupo en el que también estarán Portugal, Suiza y Turquia.


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Anonimo comentó
30/5/2008 - 21:35