Noticias de la eurocopa 2012

Portugal 1 – Francia 0: sin Cristiano también hay paraíso

David Martinez

El cuadro luso dio la sorpresa con un gol de Éder en la prórroga. Portugal se sobrepuso a la lesión tempranera de Cristiano Ronaldo.

eder-portugal Éder, el héroe de la Eurocopa

Maracanazo en Francia. En una Eurocopa rácana de fútbol ofensivo y de toque, se impuso la lógica y ganó la selección que mejor defendió durante todo el torneo: Portugal. Lo hizo, además, con la épica que supone perder por lesión a su gran referente en ataque, Cristiano Ronaldo, antes de la media hora de partido.

La Eurocopa de los humildes. Así será recordada la Euro 2016, en la que Islandia conquistó el corazón de todo el continente metiéndose en cuartos de final, Gales soñó con una gesta tan memorable como la del Leicester a lomos de Gareth Bale y Portugal sumó el primer título de su historia de la mano de un héroe tan desconocido como Éder, un delantero tosco que en enero se marchó de la Premier League (Swansea) peleado con el gol y que, sólo medio año después, anotó el tanto más importante de la historia de Portugal.

Humildad, entrega, garra, despliegue físico e incluso épica, pero muy poco fútbol. La final de Saint Denis mantuvo el bajísimo nivel de juego de todo el torneo y ofreció un espectáculo somnoliento, mediocampista y reservón, en el que unos y otros jugaron a no perder. Portugal tiene la excusa de que es un equipo sin estrellas, aparte de Cristiano Ronaldo, y que su fuerza recae únicamente en el orden defensivo y en materializar las opciones del propio Cristiano o de Nani al contraataque. Francia no tiene excusas y Didier Deschamps debería explicar, entre otras cosas, por qué su centrocampista más talentoso, Paul Pogba, jugó de mediocentro defensivo y no adelantó su posición ni en la prórroga.

El partido se desarrolló sobre el guión previsto: Francia tuvo el balón y buscó la portería de Rui Patricio por empuje o por talento, en función de si el balón pasaba por los pies de Sissoko o de Griezmann. El centrocampista del Newcastle protagonizó un despliegue físico digno de un atleta olímpico, mientras que el delantero del Atlético, desaparecido Payet y anulado Pogba, trató de dar sentido al juego desde la posición de mediapunta.

Los galos se toparon casi siempre con un sensacional Pepe, sin duda uno de los cinco mejores jugadores de la Euro, y con un omnipresente Rui Patricio, que se marcha de Francia con un largo listado de paradas de mérito y escasos errores. Sobre ellos y sobre la épica se cimentó la victoria de Portugal, que en el minuto 24 de partido perdió a Cristiano por una lesión en la rodilla tras choque con Payet. Por mucho que lean o escuchen por ahí, ni fue una jugada violenta, ni hubo agresión, ni Payet tuvo intención alguna de lesionar a Cristiano, que abandonó el encuentro entre lágrimas dejando una de las imágenes de la Eurocopa. El crack luso no merecía ese final.

La tragedia de Cristiano unió todavía más al combinado luso, que pegó su espalda a Rui Patricio con la idea de estirar el partido, ya que el paso de los minutos sólo podía generar incertidumbre y prisas entre su rival. Aún así, Francia tuvo la victoria en dos ocasiones muy claras: una de Griezmann, que remató alto un buen centro de Coman con todo a su favor; y otra de Gignac, que recortó a Pepe en el área y su disparo, mordido, golpeó en el palo. Portugal también tuvo la suya en un chute al larguero de Guerreiro en una falta, cuando el partido ya se había roto y los lusos habían empezado a creer en el milagro.

El partido se fue a la prórroga y ahí la selección de Portugal se sintió más cómoda, entre otras cosas, porque no tuvo que variar ni un centímetro su plan. Un plan terrible para el espectador, por aburrido, pero muy efectivo: orden y contraataque. En una de las contras apareció Éder, que se sacó un buen disparo desde fuera del área que sorprendió a Lloris. El portero del Tottenham pudo hacer más. O quizás no, y sería injusto cargarle alguna responsabilidad a él de la derrota de Francia. No hubo reacción, más allá de las lágrimas de Cristiano Ronaldo, que media hora después alzaba al cielo de París la primera Eurocopa para Portugal.

No ganó el mejor. Tampoco lo fue Francia.