La organización de la cita en Austria y Suiza se gastó 20 millones de euros en remodelar el Stadion Tivoli-Neu de Innsbruck, y está previsto utilizar otros 25 millones de euros más para derruido, es decir, costará más desmantelarlo que reconstruirlo. Aunque parezca una locura, pasar de 15.000 espectadores a 30.000 para luego volver al número original tiene una explicación. Y para algunos, también es lógico.
El FC Wacker Innsbruck, club que disputa los partidos en dicho complejo, no atrae la afición suficiente ni para la mitad del aforo existente para la Eurocopa, por lo que no desea jugar sus encuentos con las gradas semivacías. El otro motivo que las autoridades del Tirol facilitan es que la segunda grada añadida en la remodelación prohíbe al estadio disfrutar de la vista de los cercanos Alpes.
Así pues, la vida del nuevo Tivoli-Neu sólo durará hasta que finalice la primera fase del torneo continental (no se jugará ningún encuentro de la fase final en Innsbruck). Y, de los tres partidos que se jugarán en él, en dos participará España. Precisamente, en el debut de la roja contra Rusia, el 10 de junio, y contra Suecia el 14 de junio. El tercer partido será el Rusia-Suecia del 18 de junio.
Si la presencia española no fuera suficiente en la corta vida del remodelado estadio, para más inri el hotel de concentración de España está situado a sólo 25 minutos del recinto, por lo que los colores que más se verán por Innsbruck y por el Tivoli-Neu serán los de la bandera rojigualda.


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Eloi comentó
el viernes, 02 de mayo