Los años no pasan en vano pero hasta que alguien de la nueva camada (Özil, Kroos, Marin, Müller…) demuestre lo contrario, el hombre de referencia de la selección de Alemania es Michael Ballack. Los germanos saben que con su líder en plena forma son capaces de llegar a la mismísima final, tengan o no un gran equipo, como ya pasó en Corea y Japón 2002