Noticias de la eurocopa 2012

Un cabezazo tumba al ‘tiqui-taca’

Jose Antonio Sojo

Inglaterra se impone a España por 1-0 en Wembley a pesar de que la campeona del mundo fue quien llevó el peso del partido casi todo el tiempo.

Vicente del Bosque, seleccionador de España España salió derrotada por la mínima de Wembley

Visitar el estadio de Wembley siempre es una ocasión muy especial para cualquier equipo, más todavía si se va con la estrella de campeón del mundo en el pecho. Por más que se trate de un partido amistoso, la ocasión requiere sacar a relucir las mejores galas, en el caso de España su estilo de juego técnico y combinativo. Un estilo que poco a poco va conquistando el mundo y que quizá tenga su gran contrapunto en las Islas Británicas, donde todavía predomina el fútbol directo y en largo.

Sin embargo, los ‘inventores’ no son tontos y saben que actualmente la puesta en escena de España es la mejor que existe. Lo que no significa que sea de obligado cumplimiento intentar copiarla ya que, como dijo el seleccionador de los pross, el italiano Fabio Capello, Vicente Del Bosque sí tiene jugadores de sobra para llevar a cabo el ‘tiqui-taca’, pero no todos los entrenadores tienen la misma suerte.

Por eso a Inglaterra no le dio apuro encerrarse en su propio campo y jugarle descaradamente a la contra a la Roja. La posesión no se le puede discutir a España, pero sí se puede evitar que se transforme en un asedio sobre la portería de Hart: Presionando, cortando el juego y acumulando hombres en campo propio. Los ingleses disponían de pocos segundos con el balón en sus pies pero, cuando ‘cazaban’ su momento, se cuidaban muy mucho de que la pelota terminara lo más cerca posible de los dominios de Iker, que cumplió 126 internacionalidades.

Inglaterra estuvo sensata en el planteamiento y hábil en la ejecución. Y cuando llegó su momento, lo aprovechó. Contra la paciencia, los pross aplicaron velocidad; contra el pase en corto, balón en largo; y contra el juego por bajo, balones parados por arriba. Y ahí sí que son netamente superiores, como demostró Bent ganándole la partida a todos los defensas españoles tras el saque de una falta lateral. El poste, ya con Reina como arquero, quiso impedir el tanto pero Lampard machacó sobre la raya.

Tras el gol ambos equipos redoblaron su apuesta. Inglaterra se mostró más decidida todavía a cortar cualquier acercamiento hacia la portería de Hart, en un trabajo de desgaste encomiable, mientras que España intentaba dotar de más velocidad de movimiento al balón. Y en esas estábamos cuando a las dificultades propias de batir a un cuadro bien pertrechado como el de Capello se añadió el factor suerte. El factor mala suerte, concretamente, que repelió un remate bellísimo de Villa desde la frontal en alianza con la madera.

Desde luego no puede decirse que la Roja no lo intentara de todas las maneras posibles, y lo cierto es que mereció cuanto menos el empate. O incluso más, teniendo en cuenta que después del gol de Lampard, Inglaterra casi no pasó del centro del campo. Pero no hubo manera. Los ingleses terminaron el partido embotellados en su área, sacando balones como podían y achicando aguas y, aunque estuvieron cerca de ahogarse en la orilla un par de veces, salvaron una victoria que les insufla una necesaria dosis de moral. España, por su parte, sigue pensando que esto de los amistosos no es un buen invento…