Noticias de la eurocopa 2012

La consagración de Jordi Alba

Alex Galera

El ya zaguero del Barcelona ha completado una Eurocopa de ensueño, en la que ha destacado por su solidez defensiva y especialmente por su potencial ofensivo.

Jordi Alba, celebrando su gol ante Italia (FOTO: Cordon Press) Jordi Alba, celebrando su gol ante Italia (FOTO: Cordon Press)

A finales del mes de mayo, Vicente del Bosque hizo oficial la lista de los 23 futbolistas que tenían el objetivo de defender el orgullo de España en la recién finalizada edición de la Eurocopa. Sorprendentemente, tan solo convocó a un lateral izquierdo, Jordi Alba. El de l’Hospitalet tenía la difícil tarea de convertirse en el digno sucesor de Joan Capdevila, algo en lo que confiaba el técnico salmantino, que había depositado todas sus esperanzas en él.

De hecho, poco antes de que diera comienzo el torneo, le transmitió un mensaje claro, directo y muy conciso. “Tienes que ser el mejor lateral izquierdo de la Eurocopa, tienes que serlo”, le dijo. Y el propio defensa se lo tomó al pie de la letra. Y es que el nuevo flamante fichaje del Barcelona se ha convertido, sin lugar a dudas, en uno de los mejores zagueros del campeonato y, quizás, en uno de los futbolistas más destacados del mismo.

Ha jugado todos los minutos posibles del torneo, con un total de 570. A lo largo de los seis encuentros, se ha mostrado muy seguro a la hora de defender, aunque si por algo se ha diferenciado del resto ha sido por su vocación ofensiva. Aunque se mostró algo tímido en el tramo inicial del primer encuentro de la fase de grupos frente a la mismísima Italia, con el paso de los minutos fue adquiriendo una mayor confianza y seguridad.

Ya entonces demostró que había conectado con Andrés Iniesta en la banza izquierda, así como también con el resto de sus compañeros. El ADN Barça que había adquirido durante las siete campañas que militó en las categorías inferiores del club azulgrana hizo acto de presencia en ese mismo encuentro. Y en los siguientes partidos volvió a exhibir un estado de forma majestuoso y de un despliegue físico soberbio.

Su descaro, su atrevimiento, su velocidad y su precsa asistencia a Xabi Alonso en el duelo de cuartos de final ante Francia bien le valieron el reconocimiento de todos los medios de comunicación. Sin embargo, aunque ya entonces había maravillado al mundo entero con sus habilidades, aún faltaba por ver la mejor versión del zaguero catalán. Y es que, pese a plantarse por primera vez en una final de un torneo de renombre y pese a hacerlo por primera vez con la selección española, Jordi Alba completó el mejor partido de la Eurocopa en el último escollo, en la final frente a la propia Italia.

El combinado transalpino sufrió su competitividad, su potencia, su resistencia y también su olfato goleador. El de l’Hospitalet, veloz como las balas, se internó entre la defensa rival como aquél extremo que fue antaño, la ganó por velocidad y se quedó sólo ante Buffon. Con una maestría envidiable, batió al meta transalipino para subir el segundo tanto al marcador y para dejar muy tocados a los hombres de Prandelli, que ya no remontarían el vuelo. De este modo, Jordi Alba volvió a brillar una vez más y lo hizo en el día más oportuno. Con todo, es evidente pues que el Barcelona ha recuperado a una de sus jóvenes joyas en el mejor momento de su carrera futbolística, la cual tiene todos los números para triunfar en la banda izquierda del Camp Nou.