Noticias de la eurocopa 2012

España 1 – 0 Rep. Checa: adiós Brasil 2014, hola Francia 2016

David Martinez

La selección borró el pésimo recuerdo de la última gran cita de selecciones con un buen partido ante la República Checa.

pique-roja Piqué, goleador ante la República Checa (FOTO: Marca.com)

España ha pasado página. Independientemente del resultado ante la República Checa, muy corto para lo que se vio sobre el terreno de juego, la selección española consiguió algo mucho más importante: borrar de su memoria la triste y dolorosa eliminación del Mundial de Brasil, en la que ensució la estrella del pecho que había bordado en el Mundial de Sudáfrica y en la que, además, dijo adiós a una irrepetible generación de futbolistas (Xavi, Xabi Alonso, Villa, Puyol).

El día después ha tardado dos años en llegar, pero es prometedor. Con la base de futbolistas con los que besó la gloria en Ucrania y Polonia (Ramos, Piqué, Alba, Silva) y con el liderazgo del mejor futbolista del torneo hasta el momento, Andrés Iniesta, España inclinó el campo hacia la portería de Cech, tocó, presionó, dominó y generó las mejores ocasiones. A la Roja le volvió a faltar lo de las últimas citas, amistosas o no, desde que se marchó Villa: el gol.

Morata, el ‘9’ de Del Bosque, presumió de movilidad y técnica individual. Y, a diferencia de Diego Costa, la referencia en Brasil, el delantero de la Juve se asoció bien con Iniesta, Cesc y Silva, los encargados de dar sentido a todo lo que barrían entre Busquets y los laterales, en especial un omnipresente Juanfran. Sin embargo, Morata, como Costa, no fue capaz de perforar la portería de la República Checa en más de una hora, que fue el tiempo que le concedió el seleccionador antes de apostar por Aduriz.

El delantero del Athletic no tiene el talento de Morata, pero es un recurso impagable para Del Bosque porque, juegue como juegue su equipo, es capaz de rematar todo lo que sobrevuela el área. Aduriz estuvo a punto de adelantar a España de preciosa chilena, poco antes de que Thiago (que entró por un desaparecido Cesc) no acertara a rematar una bonita jugada colectiva. España mereció el gol en cualquiera de sus innumerables ocasiones, pero éste no llegó hasta el minuto 86, con un remate de cabeza de Piqué a precioso centro de, quién si no, Andrés Iniesta.

Caprichos del fútbol, el hombre que ha soportado pitos y aplausos durante dos años, el hombre que ha dividido a la afición española durante toda la fase de clasificación, unió a todo el país con un testarazo definitivo que hacía justicia a lo visto durante el encuentro. Con poco más de cinco minutos por delante, a España todavía le dio tiempo de dejarse crear una ocasión de gol que salvó De Gea en el minuto 92. Fue la única ocasión clara de una República Checa rácana que sólo creó peligro a balón parado.

Brasil 2014 ya es historia. En Francia 2016, España vuelve a ser España.

  • Lo mejor de España: el control absoluto del encuentro que ejerció la Roja, tocando y generando ocasiones, pero también recuperando rápido el balón con una presión alta que impidió que la República Checa se acercara al área; el liderazgo de Andrés Iniesta, que llega a Francia en un momento de forma excelso; la seriedad de Juanfran, corrector, muy atento durante todo el encuentro; el premio del gol a Piqué y la alternativa que ofrece Aduriz desde el banquillo.
  • Lo peor de España: la falta de ferocidad en los metros finales, algún despiste defensivo (Ramos no estuvo fino) y la inoperancia de Cesc