Noticias de la eurocopa 2012

Croacia 2 – España 1: Perisic condena a la Roja al ‘infierno’

David Martinez

Un gol de Ivan Perisic en los compases finales del partido da la victoria a Croacia, deja a España segunda de grupo y manda a la Roja al lado oscuro del cuadro.

sergio-ramos Ramos falló un penalti que marcó el partido

Italia en octavos. Alemania en cuartos. Y Francia en semifinales. Ese será seguramente el camino de España si quiere estar en la final de Saint-Denis el próximo 10 de julio. Croacia, por su parte, se batirá en duelo con selecciones como Suiza, Polonia, Gales o Portugal, es decir, viajará por la parte del cuadro más amable.

Ese era el enorme premio que tenía la victoria de ayer y que Croacia buscó con más ganas, con más criterio, con más seriedad y con más físico. España cometió numerosos errores, sobre todo en defensa y en ese maldito penalti de Ramos, pero la principal conclusión que deben sacar los hombres de Del Bosque, y también el propio seleccionador, es que Croacia fue mejor. Y que si España quiere que suene el himno nacional en el Stade de France, tendrá que jugar mucho mejor.

Del Bosque repitió once inicial y su decisión pareció especialmente acertada antes del partido (“nos jugamos la vida”) y terriblemente equivocada al final del mismo (“no se puede ganar la Euro con 11 jugadores”). Lo cierto es que España salió bien al campo, con Cesc y Silva generando peligro entre líneas, e incluso se adelantó en el marcador con una buena combinación entre ambos que Morata empujó a la red. Era el minuto 7 y España se sintió tan favorita, tan eurocampeona, que se relajó y empezó a acumular errores defensivos grotescos.

Bastó una presión alta de Croacia, que se presentó al choque con varios teóricos suplentes, para generar varios errores en la salida de balón de España. Uno de De Gea fue especialmente peligroso porque acabó con un remate de Rakitic al larguero y al palo, aunque Ramos y Busquets también se lucieron en acciones habitualmente sencillas que desembocaron en ocasión de peligro para los croatas. Conocido su talento, las pifias sólo se pueden atribuir a la falta de concentración.

El gol de Kalinic (min 44) al borde del descanso volteó el partido de forma definitiva, ya que tras vestuarios vimos a la peor España de la Eurocopa: horizontal, previsible, lenta y peligrosamente cansada. Aún así, la Roja pudo ganar con un penalti que le regaló el colegiado Kuipers por una caída de Silva en el área. No era. Asumió la responsabilidad Ramos, o quizás deberíamos decir que quiso ser demasiado protagonista, y falló. Tan cierto es que Subasic se adelantó dos metros como que el central del Madrid chutó flojo, al centro y a media altura. Un caramelo para cualquier portero.

Sorprende que Del Bosque no haya elegido a un lanzador oficial de penaltis, o que lo haya hecho pero deje que los futbolistas tomen sus propias decisiones sobre el campo, ya que en los detalles se suelen decidir los grandes campeonatos. Cesc o Bruno los chutan en sus respectivos equipos, Ramos no.

España no se recuperó del penalti fallado y la segunda parte fue una ruleta rusa constante. Iniesta estuvo desaparecido (o fundido), Silva y Cesc se disolvieron tras el descanso, Morata y Nolito duraron una hora y sólo Piqué y Juanfran parecieron aguantar a la Roja, que no supo disputar los compases finales del encuentro. Cuando se requería control, porque valía el empate, cuando el partido pedía que la defensa de cuatro y los dos mediocentros estuvieran fijos atrás, España se fue a por la gloria y se encontró con un infierno. Al que nos condena el gol de Perisic. Italia, Alemania y Francia.